martes, 10 de marzo de 2020

El fin de una época

LOS SEÑORES DEL FIN DEL MUNDO
Enrique Vaqué
Editorial Almuzara
2016


Es 1444. Siglo XV. El reino andalusí se deshace en facciones de poder. Los reinos cristianos de Navarra, Aragón, Castilla y León también pelean por el poder, más que sobre sus territorios, por el mando de las órdenes de caballería de Santiago y de Calatrava.

Hasib ibn Al-Sharif es un joven musulmán de Córdoba, huérfano de padre y en difícil situación económica; su madre lo lleva al mayordomo de Sidi Umar Ibn Nasar, un  famoso médico de la familia real nazarí, para que sirva en su casa y aprenda el oficio de enfermero. La seguridad del médico está en riesgo por las disputas de poder en Granada y debe salir de Córdoba, lo que hace aprovechando que la Orden de Calatrava le ha pedido que vaya a Castilla para examinar a una visitante francesa que padece un extraño mal. Será el comienzo de un largo periplo de aventuras, primero, por los reinos cristianos del norte, enzarzados en absurdas luchas de poder;  después irán a las tierras del Sind, "por donde transcurre el río Indo, que es ancho como un brazo de mar", a combatir la peste que afecta el comercio con los puertos egipcios; verán al unicornio, "que no es una bestia grácil como la muestran en los tapices, sino gruesa y de poderosa embestida"; peregrinarán  a La Meca,  y llegarán a Constantinopla, ya asediada por los turcos.
Estatuta de Averroes,
 en Córdoba
tomada de es.wikipedia.org

El médico nazarí tendrá su propio viaje interior, buscando el sentido del mundo y cargando un  duelo callado por la muerte de su mujer; querrá ser místico sufí, mendicante, humilde, pero su  amor por el conocimiento, y el orgullo secreto que éste apareja, se lo impedirán. 

El joven enfermero lo acompañará hasta un cierto momento cuando podrá más el rechazo a los  drásticos métodos del médico para  curar la peste -aislando a los salvables de los insalvables y administrándole a éstos una muerte dulce- que su amor por el amo. Vagará por oriente buscando el camino a casa y se reencontrará con su mentor en Constantinopla. Verá caer la ciudad, así como  las esperanzas de los bizantinos de recibir ayuda de occidente; solos, un puñado contra miles, otra vez en medio de una lucha de poder que cerrará un ciclo, una época. 
Luego caerá Granada a manos de los cristianos. El mundo cambiará, pero para los señores solo se reajustarán las cosas para continuar igual. Hasib ibn Al-Sharif conocerá esos círculos de poder y las   "intrigas, venganzas y algaradas" de los poderosos, pero volverá a su tierra a servir a su gente.

Ya anciano, será llamado a curar una quemadura que sufrió Isabel de Castilla en el sitio de Granada, y ella le pedirá que le cuente su historia y la de ese médico extraordinario a quien acompañó por el mundo.


“Me atraía recrear esa época, mediados del siglo XV, que marca el fin de una edad y también el fin de un mundo”, dice Vaqué. “Creo hoy que estamos al final de otro mundo, del que empezó con la revolución francesa y acabó con la caída del muro de Berlín. Quería averiguar qué hacen las personas cuando la historia da un giro tan brusco. Cómo reaccionan, qué conservan y en qué cambian”.(https://www.makma.net/tag/los-senores-del-fin-del-mundo/)


Enrique Vaqué (Melilla, España) es Doctor en Ciencias Químicas y Máster en Administración de Empresas, además de viajero y escritor. Su primera novela se publicó en 2012, Los colmillos del Trópico. Los señores del fin del mundo es su segunda obra, y fue finalista en el Premio Albert Jovell que convoca la Fundación Príncipe de Asturias. 

Los señores del fin del mundo es una obra con un fondo histórico sólido que recrea una época convulsa que termina,  contada desde la óptica de un musulmán. Dice el autor que "es un guiño al libro de ‘Las mil y una noches’, un pequeño homenaje"; agrega que "la novela plantea que las cosas han cambiado muy poco, especialmente el poder que unos (seres humanos)  ejercen sobre otros. Varía el método y las circunstancias, pero se mantiene esa propensión del hombre a conseguir que los demás vivan de acuerdo con un sistema preestablecido. Desde ese punto de vista, ‘Los Señores del Fin del Mundo’ es una invitación a la reflexión y sus conclusiones no son demasiado amables con el ser humano."  

(http://hermezosxxi.blogspot.com/2016/09/enrique-vaque-la-literatura-era-una.html)

Me gustó mucho este libro. Comparto con su autor esa fascinación por las historias que hablan de mundos orientales maravillosos, por Córdoba y Granada, por la Constantinopla  bizantina, en fin, por el medioevo; y comparto también la idea -terrible- de que  el ser humano no cambia, que la ambición y el afán de poder continúan presentes a lo largo de los siglos, aún ahora, en ésta época en que parecemos regresar a los totalitarismos, al fanatismo cerrado, a la primacía de la violencia  sobre la razón, al egoísmo y a la ausencia de solidaridad. Y como novela de aventuras y viajes es, sencillamente, espectacular.




lunes, 17 de febrero de 2020

Ese Otro

EL INFORME DE BRODECK
Phillippe Claudel


Phillippe Claudel volvió a Cartagena este año, al Hay Festival, y habló sobre los temas de sus libros, el hombre frente al otro, la indiferencia, la culpa y la verguenza; habló sobre su último libro El Archipiélago del Perro, que aún no he leído, en donde escribe sobre los inmigrantes y la actitud de una comunidad frente a ellos.

He repasado uno de sus libros más impactantes, El Informe de Brodeck y, como la primera vez que lo leí, me ha vuelto a tocar profundamente, me ha conmovido su prosa sencilla, hermosa y tranquila, a pesar de que el drama que narra es de una profunda crueldad y dolor, y desnuda  la deshumanización del hombre en tiempos de guerra.

Un hombre extraño llega al pueblo de Brodeck con una yegua y un asno; viste ropas vistosas y distintas. No saben cómo se llama ni de dónde viene, ni si está de paso o se va a quedar. Lo llaman Der Anderer, el otro. El hombre es amable, pasea y toma notas, dibuja y observa. A la gente del pueblo le intriga y le inquieta, porque no es como ellos, porque es distinto. Porque en su pasado reciente tienen el doloroso recuerdo de una guerra que les alcanzó aún en ese pueblo  perdido en las montañas de alguna frontera; una guerra hecha por hombres similares a ellos, con un lenguaje parecido, con historias y leyendas comunes.


Quieren que el Anderer se vaya, pero él no parece entender los mensajes, hasta que un día desaparece; todos son culpables menos Brodeck. Le encargan que escriba un informe porque sabe utilizar las palabras y tiene una máquina de escribir; a Brodeck el pueblo lo había enviado a estudiar a la ciudad para que volviese y ayudase a su pueblo; le toca aceptar, porque siente la amenaza en la petición  y no quiere terminar como el Anderer, quiere simplemente vivir después de haber salido del campo de concentración en donde estuvo prisionero; todos quieren solo vivir.

Al tiempo que elabora el informe, va escribiendo su historia, y la mantiene escondida porque sabe que le vigilan. Una historia de guerra y destrucción, de un niño que ha quedado huérfano y quellega al pueblo con una mujer que lo cuidó como un hijo; son, también, extraños, pero los acogen, hasta que la guerra vuelve; la gente tiene que decidir entre delatar a los extraños y morir, y escoge, y lo lanzan al horror, y para verguenza de todos, logra regresar, distinto, sin órganos para sentir dolor, pero vuelve, a reencontrarse con las consecuencias de la crueldad de la guerra, y a preguntarse por qué::

"¿Quién decidió hurgar en mi oscura existencia, hacer añicos mi frágil tranquilidad, arrancarme de mi gris anonimato, para lanzarme como a una bola enloquecida en un inmenso juego de petanca? ¿Dios? Entonces, si existe, si existe de verdad, que se esconda. Que se eche las manos a la cabeza y que la agache. Puede que, como antaño nos enseñaba Peiper, muchos hombres no sean dignos de Él; pero ahora también sé que Él no es digno de la mayoría de nosotros, y que si las criaturas han podido engendrar el horror es únicamente porque el Creador les ha soplado la receta".

No es un libro cómodo; es un libro duro, pero escrito en un lenguaje llano y hermoso; como dije, tranquilo, a pesar de lo que narra. Y con espacios para una poesía abrumadora; Brodeck aún puede ver la belleza del mundo: "hay horas en que todo es de una belleza insoportable, una belleza que parece tan inabarcable y tan dulce sólo para subrayar la fealdad de nuestra condición"...

Dice Claudel en entrevista a abc.es a propósito de su último libro: "Cuando todo va bien en un país, cuando la sociedad prospera, cuando la mayor parte de la gente tiene calidad de vida, cuando hay trabajo, los extranjeros no son un problema; al contrario, se les acoge. Pero basta con que pasemos del crecimiento a la recesión, que la calidad de vida baje y el desempleo aumente para que empecemos a buscar a los responsables. Y no los buscamos de forma inteligente, buscamos cabezas de turco, sobre todo porque algunas voces políticas, poco honradas y extremas, les apuntan: vienen a robarnos el pan, el trabajo, no son de aquí, no tienen el mismo color que nosotros, no tienen la misma lengua ni la misma religión. Es el fantasma de la posesión de la tierra, como si haber nacido en un lugar nos autorizara a poseer ese lugar. La tierra es un bien común, yo no soy más propietario de la tierra en la que he nacido que el que quiere venir y vivir. [...] 
Toda la cuestión fundamental, en el libro y en la vida, es cómo seguir siendo humanos, qué hace que cada día, por mi forma de relacionarme con los demás, merezca el apelativo de humano, qué es ser humano."("https://www.abc.es/cultura/libros/abci-philippe-claudel-compromiso-esta-libros-201904040139_noticia.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.com%2F)

La historia se sigue repitiendo, el hombre no cambia, no mejora, sigue careciendo de solidaridad, de respeto por el otro; y si ve amenazado su precario bienestar, se revolverá contra él, ése otro. 

De Phillippe Claudel (Nancy, 1962)se dice que es uno de los mejores escritores vivos de Francia. En todo caso, es un escritor necesario en estos tiempos.  El informe de Brodeck obtuvo el premio Goncourt de los Estudiantes 2007 y fue  llevada al cine. Entre sus obras están Almas Grises (reseñada en este blog en octubre de 2015), La nieta del señor Linh, La Investigación, Aromas, El Archipiélago del Perro.