viernes, 23 de enero de 2015

Escritores y Libros

La sangre de los libros          
Santiago Posteguillo
Editorial Planeta
2014

Me gustan los libros que uno termina y cierra con una sonrisa. Los libros que uno quisiera  que no se acabaran nunca, por el contrario, que siguieran contándonos historias maravillosas, como los trozos de literatura, anécdotas de escritores y libros que contiene este libro de Santiago Posteguillo (Valencia, España, 1967).

Desde Cicerón hasta Asimov, pasando por Séneca, Dante, Pessoa, Stevenson, Salgari, y muchos más, los relatos son un atisbo a un instante de vida, o de muerte, de un escritor, a unos versos, unas frases, una coincidencia deslumbrante: un sol que "se oculta en señal de duelo" cuando muere Becker; un metalero moderno que canta un poema de Coleridge; una novela para terminar una guerra; un portugués que escribe poesías como Shakespeare y como ochenta y dos autores más. 

Emily Dickinson inserta palabras mágicas en las líneas intermitentes de sus poemas para cantar los caminos ámbar de la mañana. Angeles Mastretta escribe historias que lee a su hija para que despierte, Pushkin se bate en un último duelo, Séneca defiende la sabiduría como la única libertad del hombre.
Posteguillo en la feria de Valencia. Tomada de
www.santiagoposteguillo.es

Santiago Posteguillo es un buen narrador de historias, como lo hemos podido comprobar con su magnífica trilogía sobre los Escipiones, o en Los Asesinos del Emperador, y como lo demuestran estos relatos cortos que, salvo dos anotaciones de tinte político que, imagino, no pudo resistirse a incluir, son excelentes, deliciosos para los amantes de los libros.

El libro termina con una invitación  a viajar a los infinitos mundos a donde conduce la buena literatura: "Lean los epigramas de Séneca", dice, "los discursos de Cicerón o la genial Eneida de Virgilio. Saboreen los poemas de Petrarca, Quevedo, Bécquer, Espronceda, Coleridge, Percy Shelley, Pessoa, Emily Dickinson, Dionisio Ridruejo o tantos otros. Emociónense con las novelas de Victor Hugo, Balzac, Charlotte Brontë, Pushkin, Bram Stoker, Vicente Blasco Ibáñez, Robert Graves, D.H. Lawrence, Emilio Salgari, Agatha Christie, Elias Canetti o las de tantas mentes geniales de la literatura. Cuando tengan poco tiempo para leer, paseen entonces sus ojos por los relatos cortos de Edgar Allan Poe, James Joyce o Angeles Mastretta. Y si ven que  en su ciudad  representan una obra de teatro de Lope de Vega, de Calderón de la Barca o de Shakespeare, no dejen pasar esa oportunidad por nada del mundo. Y, por lo que más quieran, no se detengan, no dejen de leer...".

Lanzamiento del Libro en Bogotá-Enero 28 de 2015

Durante el lanzamiento del libro en Bogotá, Santiago Posteguillo terminó su presentación recordando un verso del poeta brasileño Ferreira Gullar que responde a la pregunta de por qué existe la literatura: "La literatura existe porque la vida no basta".

domingo, 21 de diciembre de 2014

Tiempo y memoria

EL TIEMPO ENVEJECE DEPRISA
Nueve historias
Antonio Tabucchi
Editorial Anagrama, 2010

Una mujer de origen bereber que no conoce el Magreb, y tiene recuerdos de una abuela que nunca vio; una tía agonizante que le cuenta a su sobrino sus primeros recuerdos, porque "los recuerdos de cuando uno es niño los tienen quienes entonces eran ya adultos..."; un hombre que en una playa enseña a una niña a leer el futuro en la forma de las nubes; un ex agente de la antigua República Democrática Alemana que se pasea por Berlín, y reconoce que sabía todo de mucha gente y no sabía nada de sí mismo; un militar húngaro, degradado por defender su patria de los soviéticos, y reincorporado al cabo de los años, que vive los mejores días de su vida en Moscú; un hombre que persigue por Lisboa el eco de una vieja canción de amor. 

Tiempo como aire, que se escapa como  por un pequeño agujero en un globo; la fugacidad del tiempo y, por tanto, de la vida. Los recuerdos de lo vivido y de lo no vivido, recuerdos de relatos de otros recuerdos; la memoria y sus borrosas fronteras entre imaginación y realidad, entre lo que es o fue, y lo que hubiésemos querido que fuese.

Esa es la materia de estos cuentos, pero son solo esbozos, pues los mundos que muestran son complejos, difíciles de resumir. Tabucchi no cree que la vida sea comprensible, "si no es en términos narrativos. La vida es equívoca y subrepticia y nuestra narración, por muy dotada que esté de voluntad de completarla, acabará asumiendo la fisonomía del objeto narrado, se convertirá en equívoca y subrepticia."(1)


Antonio Tabucchi (Pisa 1943-Lisboa 2012) es un maestro en llevarnos a mundos oníricos, en donde la realidad se confunde con la ficción. Fue un enamorado de la obra de Fernando Pessoa al que tradujo, porque "es un gran novelista que escribió en poesía. Su obra es una comedia humana, pero sus personajes son poetas. La alteridad, inventarse personajes, pertenece a la idea de la literatura. Ya lo hicieron Cervantes, Shakespeare, Balzac...", dijo Tabucchi (2).

Entre sus obras, novelas y relatos, están Sostiene Pereira, La cabeza perdida de Damasceno Monteiro, Sueños de sueños, Los tres últimos días de Fernando Pessoa, Los volátiles del Beato Angélico, y muchas otras más.

El libro de relatos El tiempo envejece deprisa fue elegido en 2009 por la Revista Lire como el mejor libro de relatos publicados en Francia, y obtuvo el Premio Internacional Frontiere-Biamonti otorgado en San Remo en su primera convocatoria (nota de Anagrama)


(1) http://www.um.es/tonosdigital/znum3/perfiles/EntornoTabucchi.htm
(2) https://www.um.es/campusdigital/entrevistas/Tabucchi/Tabucchi.htm