martes, 8 de junio de 2010

El paraíso de los libros

Estuve hace poco en una librería  que me recomendaron, y quedé maravillada: es un local pequeño en la séptima con calle 70, atiborrado de libros, pero sobre todo,  de  libros que no se encuentran en otras librerías.
La mesa de novedades tiene varias pilas, pero no de libros iguales sino ¡todos distintos! Toca, entonces, mirar uno por uno, ir moviendo de una pila a otra, todo ese ritual que los compradores compulsivos de libros adoramos.
Tiene, además, un segundo piso de literatura universal e infantil (según me dijeron, ya que la cuenta del primer piso me impidió subir, pero lo haré próximamente) y, lo más importante: sus libreros  saben de libros,  saben qué tienen y qué pueden recomendar.
Encontré un precioso libro de cuentos de Marcel Schwob, de quien Borges dijo que en todas partes del mundo sus devotos constituían pequeñas sociedades secretas, y en cuya literatura encontramos al maestro de ese otro gran maestro argentino.
Conocí, también, a Pierre Michon, de quien no había leído nada, y me llevé sus "Mitologías de Invierno" y "El Emperador de Occidente", historias sencillamente preciosas. También "Praga en tiempos de Kafka", de Patrizia Runfola; "Mondo y otras historias", de Le Clézio; ¡ah! y el regalo que había ido a buscar.
Me encantó esta librería, lo cual es un peligro para mis finanzas, pero ¡qué deleite para mi espíritu!.
Vayan sin miedo pero, eso sí, con dinero, porque seguramente se antojarán de algo maravilloso que espera en sus estantes.

domingo, 30 de mayo de 2010

Manchas en la nieve

SANGRE DERRAMADA
Asa Larsson
Seix Barral

En Kiruna, una pequeña ciudad al norte de Suecia, ha sido asesinada una pastora de la iglesia, a la luz del sol de medianoche. La policía local no tiene pistas, da vueltas inútiles y el caso languidece. Más que una trama policíaca, pareciera que se nos quiere contar otra cosa, lo que está oculto en  personajes rotos, que arrastran la carga que traen del pasado, recuerdos recurrentes,  "secretos que caen en un pozo lleno de basura" y brillan un momento en la oscuridad; se mueven en una sociedad machista en la que logran sobrevivir al odio y  la amargura, en un ámbito en el que cualquiera puede ser un asesino, en donde se abusa del poder por razones mezquinas y se maltrata a las mujeres en diversas formas; pero ellas se levantan, como la loba de patas doradas, y son capaces de enfrentarse a un mundo hostil, al frío del bosque nórdico que "golpea como el puño de Dios, implacable", y luego de luchar vuelven a casa, cansadas,  aún capaces de abrazar.
La obra de Asa Larsson,  galardonada con el Premio a la Mejor Novela Sueca del Año 2004, está escrita en un estilo que va y viene en el tiempo (analepsis), con un lenguaje hermoso que insinúa la violencia de fondo sin hacerla explícita, a diferencia de lo que sucese en la trilogía de Millenium, de Stig Larsson. No hay heroínas, salvo tal vez la misma pastora asesinada, feminista odiada por los hombres, y amada por las mujeres.
Da qué pensar la producción de este tipo de novelas en un país como Suecia. Lo que se mueve en el corazón de los hombres y de la sociedad, mancha la blancura de la nieve y muestra un camino enlodado bajo el cielo puro del norte.

Texto: Silvia Reyes Cepeda
Fotografía: Iglesia de Kiruna