viernes, 5 de febrero de 2016

Nadie se muere sin memoria

AMORES CIMARRONES: 
LAS MUJERES DE ARTIGAS
Marcia Collazo Ibáñez
Ediciones de la Banda Oriental
Montevideo
5a edición, 2011

Por: Cándida Reyes Cepeda
Difíciles tiempos los de finales del siglo XVIII y principios del XIX para América. Pero fue, también,  el tiempo de caudillos y héroes criollos, nacidos y levantados en las tierras de América para luchar contra imposiciones foráneas, contra la naturaleza salvaje y dadivosa, contra su propio destino de libertad.

Uno de estos héroes es José Gervasio Artigas, nacido uruguayo, cuando Uruguay no era ni siquiera un sueño, sino la ambición de españoles, portugueses, ingleses, franceses y aún de los mismos vecinos argentinos. Afortunadamente no todos atacaron al tiempo, que nuestro héroe era un hombre de carne y hueso.

Precisamente eso es lo que vemos en la hermosa prosa de Marcia Collazo Ibañez (Melo, Uruguay, 1959),  abogada, poeta, historiadora, profesora. Dice ella que recogió el amor por la historia en la mesa hogareña, en los relatos de sobremesa familiar, el mate y los libros que formaban su ambiente. 
Sólo alguien que haya absorbido la historia por la piel puede narrar, en la forma de pequeñas charlas, reminiscencias y relatos de cocina, todo el ambiente que rodeó la vida del héroe uruguayo. Porque no es él el héroe en su libro “Amores cimarrones. Las mujeres de Artigas”, su historia no se narra, sino la de sus abuelas, madre, compañeras, todas ellas cimarronas, aunque no todas nacidas en la América. Que ésta es tierra de migrantes, de miserias buscando consuelo, de lucha empedernida buscando arraigos perdidos, de heroínas de pena y de pelea.
Fotografía tomada de uypress.net

Yo aún no he terminado de leer el libro porque lo disfruto con calma, para leerlo cuando la brisa fresca del sur revuelve el calor junto con hojas, olas y arena. Después de todo, la autora se tomó su tiempo para detallarnos la vida de la época y hacerla cotidiana, como si todos los días se fraguara una independencia. 
El libro ha sido reconocido como premio Bartolomé Hidalgo, revelación 2011 y, Libro de Oro más vendido durante el mismo año.

Mientras tanto, me tomo la libertad de transcribir  una pequeña muestra de su prosa: 
“La mujer vieja ya sabe que el tiempo no deja de dar vueltas, que las memorias se emperran unas veces y otras se evaden como el humo de la leña mojada, y por eso ella es vieja y es joven a la vez, sobre todo de noche, cuando nadie le ve los pensamientos. El tiempo tira de ella hacia atrás, y la devuelve a sus primeros recuerdos, orillados de blanquecinos rastros de palabras y voces, de frases que alguien decía mientras afuera se escuchaban ruidos, de rostros que aparecen y desaparecen como luces de faros en la noche. Si me voy a morir, se dice, mejor será morirme recordando, que es una buena forma de quedarse, nadie se muere sin memoria, ni el río, ni la roca, ni siquiera los perros, y los hombres menos, así que se echó a buscar los pedacitos de su vida que le espejeaban ahí nomás al alcance de los ojos, en círculos de espuma, como si una mano cómplice hubiera echado una piedra al agua”.

Nota: 

Entre las publicaciones de Marcia Collazo "se cuentan las novelas Amores cimarrones: las mujeres de Artigas (Banda Oriental, 2011) y La tierra alucinada: memorias de una china cuartelera (Banda Oriental, 2012); el libro de cuentos A bala, sable o desgracia(Banda Oriental, 2014) y los libros de poemas A caballo de un signo (aebu, 2004) y Alguien mueve los ruidos (Estuario, 2010). Figura en diversas antologías nacionales y extranjeras. Parte de su obra ha sido publicada en Cuba (revista Casa de las Américas), Argentina (novela Amores cimarrones…), Francia (revista Vericuetos) y España. Su obra poética y narrativa ha sido premiada en diversas oportunidades por la Intendencia Municipal de Montevideo, el Ministerio de Educación y Cultura y la Casa de Escritores del Uruguay. En 2011 recibió el Premio Bartolomé Hidalgo Revelación, así como el Libro de Oro de la Cámara Uruguaya del Libro, en 2011 y 2012. En 2015 obtuvo el Primer Premio en el Concurso«Nibia Sabalsagaray», organizado por el Museo de la Memoria, por su cuento Tremendo pozo.(http://www.camaradellibro.com.uy/seguirte-el-vuelo-de-marcia-collazo/). Desafortunadamente, su obra no se consigue en Colombia.


viernes, 22 de enero de 2016

La religión de la poesía

LA VIDA DE LOS ELFOS
Muriel Barbery
Seix Barral
2015

El puente que permite el tránsito entre el mundo de los hombres que tengan capacidad de soñar, y el mundo brumoso y etéreo de los elfos, se ha cerrado. Y ese tránsito se había vuelto vital, porque los elfos no sueñan ni elaboran relatos; por tanto, no pueden modificar la realidad. Los hombres, en cambio, crean música, relatos, obras de arte. 

La conjunción entre esta capacidad de los hombres, y el amor y el poder sobre la naturaleza de los elfos, produce de vez en cuando seres maravillosos capaces de salvar al mundo de la opacidad, del mal, de devolverle los colores y la alegría a la vida. "...sé que el arte de los hombres nos ofrece relatos que nosotros no hubiéramos podido concebir y que a cambio nuestras brumas los transportan más allá de su tierra" -dice el Maestro.

Dos niñas nacieron en la nieve de noviembre. Fueron criadas en pueblos perdidos en las montañas y en los bosques, una en Francia, la otra en Italia; la gente las cree mágicas. Una desarrolla el arte de la música que traduce sus visiones de los distintos mundos de los que proviene; la otra, cultiva "la religión de la poesía a diario" cuando sube a los árboles y escucha el canto de las ramas y de las hojas. Juntas, podrán restituir el puente que comunica los mundos, restableciendo las alianzas de  los tiempos antiguos. 

Muriel Barbery (Casablanca, Marruecos, 1969) ha vuelto a la escena literaria -después de La Elegancia del Erizo- con un libro de densa poesía que es un canto al poder de los sueños y al respeto por la naturaleza, y a esa  magia que hay dentro de seres delicados, que se transmite a los demás dándoles fuerzas para seguir soñando y viviendo, para superar la adversidad.

Barbery ha dicho que no es un libro sobre "fantasía heroica, ni es lo maravilloso, no es un cuento, aunque toma prestado de todos los elementos del género. Es simplemente una ficción".
Jardín de Musgo, Kioto, Japón
"Para sumergirse en ese mundo invisible, subyugado por el deseo de armonía, de seres sobrenaturales 'en ósmosis con la naturaleza' -como la autora define a sus particulares elfos, Barbery se ha inspirado en gran parte en los jardines de Kioto, donde residió durante dos años en su marcha de Francia. 'Era élfico. Había una pureza que cortejaba la perfección, algo que no era humano", ha dicho la escritora a Le Monde". (En http://www.elconfidencial.com/cultura/2015-05-18/muriel-barbery-la-elegancia-del-erizo-la-vida-de-los-elfos_794624/)

Es un libro tan precioso, que hay que leerlo y releerlo, despacio, con todos los sentidos, para ir encontrando los tesoros que se esconden en cada línea, en cada párrafo, como "la nervadura de plata y de aguacero" de una sonata que se desgrana lentamente, la belleza de un tiempo presente que es el único que tenemos, la lentitud con que una mujer atraviesa el mundo, y el amor, que no salva, pero que eleva y crece "en el hueco de los días de nada, de las tareas ingratas, de las horas inútiles", alimentando el pozo en el que bebemos y aprendemos a amarnos.