jueves, 21 de mayo de 2015

Estambul: ciudad e historia




Estambul, vista del lado asiático
¿Qué decir de Estambul? ¿Cómo describirla? Se puede decir que es magnífica, lo que sería un lugar común que nada diría. ¿Cosmopolita? Sí, siempre ha sido una urbe en la que confluyen gentes de todo el mundo. Ni asiática ni europea, sino ambas al tiempo; antigua y nueva; tradicional y moderna. Rica y pobre. Pero, sobre todo, Estambul es un libro de historia, es un recuerdo vivo de lo que fue; lo que queda de varios imperios, de culturas que se fueron superponiendo unas sobre otras; de glorias caídas, poder sobre poder, ambiciones sobre ambiciones; de sangre, fuego y muertos, de nombres antiguos, de mitos y leyendas. 
Mosaicos bizantinos en Iglesia de
San Salvador De Chora
 
Orhan Pamuk dice que "en Estambul la Historia y los restos de las victorias y las civilizaciones del pasado están demasiado próximos. Por muy descuidados, ignorados y enterrados entre montones de cemento que se encuentren, tanto los grandes monumentos de la ciudad y las gigantescas mezquitas conmemorativas como también  los diminutos restos de acueductos, las fuentes y los oratorios que hay en cada esquina recuerdan a los millones de personas que viven entre ellos que son lo que queda de un gran imperio" (1). 

Cabeza de Medusa en columna
 de la Basílica Cisterna
Fue fundada por los griegos en el año 657 antes de Cristo con el nombre de Bizancio; ocupada por los persas, reconquistada por los espartanos, retomada a éstos por los atenienses, y conquistada y destruida por los romanos, quienes la reconstruyeron bajo el mando del emperador romano Constantino I en el año 330, con el nombre de Nueva Roma, pero conocida como Constantinópolis, la ciudad de Constantino,  y convirtiéndose en la capital del Imperio Romano. En el año 395 el Imperio Romano se dividió en dos, Occidente con capital Roma, y Oriente con capital Constantinopla, y así perduró hasta cuando Roma cayó en manos de los bárbaros en el 479. Constantinopla continuó siendo la capital del Imperio Romano de Oriente hasta 1453, cuando fue conquistada por los turcos, quienes la llamaron Istanbul (Estambul).(2)


Santa Sofía
Interior de la Mezquita Azul
Fue pagana, fue cristiana y centro de numerosas disputas teológicas; fue asediada por persas, árabes, búlgaros; fue asolada por cruzados cristianos; y finalmente fue conquistada gracias al invento de  la pólvora y los cañones de Mehmet II, y se convirtió en ciudad musulmana. Desde 1923 es una república laica en la que conviven razas y religiones distintas.

Es, pues, una maravillosa suma de culturas y civilizaciones que sigue latiendo por encima del paso de los años. Por sus calles se entremezclan mujeres modernas con otras vestidas con los velos musulmanes; los vendedores invitan a regatear en sus bazares multicolores; se escucha la llamada a la oración al mismo tiempo en todas las mezquitas de la ciudad, devolviéndonos a un tiempo antiguo en la meseta de Anatolia. En algún jardín hay trozos de columnas romanas; en una pared, un resto de muralla; en una plaza, una fuente de abluciones frente a una mezquita. 

Bazar de las Especias

Y el mar siempre presente, en el aire, en una esquina del Palacio Topkapi, en un mirador: el Cuerno de Oro divide la Península Antigua de la zona antes llamada Pera, en donde se levanta la Torre Gálata, mientras el Bósforo divide la ciudad europea de la asiática. Pasan lentos grandes barcos que van o vienen del Mar Negro hacia el Mediterráneo y el resto del mundo, haciendo sonar sus profundas sirenas.

En las orillas de ambos lados se levantan palacios turcos, mansiones de madera restauradas (yalis), mezquitas, fortalezas medievales, cementerios. Florecen silvestres los tulipanes, que son oriundos de Turquía (3) de donde fueron llevados a Holanda. 



Torre Gálata y Cuerno de Oro,
desde el Palacio Topkapi

Atardece en Estambul. Las gaviotas giran alrededor de los minaretes de Santa Sofía cuyas puntas doradas brillan al sol. La orilla asiática se colorea de rosado por un instante.  En la terraza del restaurante Seven Hills suena una nostálgica y bellísima música sufí. 





Cuesta despedirse de esta ciudad a donde nos trajo un sueño cultivado con  literatura e historia; esta ciudad magnífica, cosmopolita, antigua y nueva, rica y pobre; esta ciudad que, sin ninguna duda, podemos describir como mágica.


Notas: 
(1) Estambul, ciudad y recuerdos, Literatura Mondadori, páginas 122 y 123
(2) Recomiendo el libro Constantinopla, de Isaac Asimov
(3) Tulip significa turbante
Fotografías: María del Pilar Colom y Silvia Reyes Cepeda

miércoles, 22 de abril de 2015

Historia y Magia

UN VIAJE MARAVILLOSO A TURQUÍA


He estado en el país de la magia, en donde se conjugan historia y leyenda, mito y realidad, fruto del paso de muchos pueblos: hititas, tracios, lidios, persas, griegos, romanos, latinos, turcos. En esta tierra nació el arte, la escritura, la civilización.

Turquía es un país de regiones diversas, cada una con sus propias maravillas:
Gallipoli

En la parte europea está la península de Gallipoli (Galibolu), frente al Estrecho de los Dardanelos, antes conocido como Helesponto. El 24 de abril se conmemorarán los 100 años de una batalla de la Primera Guerra Mundial en la que murieron aproximadamente quinientos mil soldados, turcos, neozelandeses y australianos.
Estrecho de Dardanelos

Muros de Troya
Saliendo del Helesponto, en la región de la Tróade, están las ruinas de Troya, a orillas del mar Egeo. Troya, conocida por los griegos como Ilión,  una ciudad mítica y real, al tiempo; quedan los restos superpuestos de diez ciudades, una de las cuales pudo ser la que cantó Homero; enfrente, se extiende la planicie en donde pudieron tener lugar las batallas de la Ilíada, a la orilla, ahora retirada, del mar. 

Frente a la isla de Lesbos, se levantaba Pérgamo, fundada por Lisímaco, uno de los generales de Alejandro Magno, aun cuando también tiene un origen mítico según las leyendas. Tuvo la segunda biblioteca más grande del mundo antiguo después de la de Alejandría, y allí se inventó el pergamino para reemplazar el papiro egipcio.  Los mejores restos de Pérgamo están en un museo en Berlín, pero cerca están los restos del Asclepeion, el santuario de Esculapio, dios de la medicina, hijo de Apolo, y afamado centro de salud de la antigüedad en donde estudió Galeno.

Asclepeion, Pérgamo


Asclepeion


En el camino a Pérgamo, en Edremit, se levantan a lo lejos las cimas nevadas del monte Ida, en donde vivían los dioses durante la guerra de Troya.

Efeso-Biblioteca de Celso
Efeso, templo de Adriano
Éfeso, una ciudad congelada en la historia, de la que cuentan que fue fundada por las Amazonas; fue conquistada por los jonios, estuvo bajo el dominio sucesivo de Atenas, de Esparta, de los persas, de Alejandro Magno, de egipcios, de sirios, de los romanos, y de los godos, y fue abandonada en el siglo VIII a raíz de los terremotos que la destruyeron. De la visión de sus ruinas, de los restos de sus avenidas de mármol, es posible imaginar cómo fue en sus épocas doradas, cuando el mar estaba más cerca y a su puerto llegaban navíos de todo el mundo conocido. En una colina cercana, se levantaba un castillo bizantino; en otra colina algo más alejada, está la casa de la Virgen María, a quien los musulmanes llaman Meryemana, madre María.
Casa de virgen María

Pamukale, que significa Castillo de Algodón, en donde el agua, rica en cal, va dejando sedimentos blancos entre acequias y pozos de aguas termales. Junto a ella, están las ruinas de Hierápolis, una antigua ciudad fundada en el siglo III A.C. 
Pamukale
Pamukale

La Capadocia, el "país de los hermosos caballos",
Capadocia







 
con su geografía irreal, fantástica al punto que tiene un "valle de las chimeneas de las hadas"; ciudades subterráneas de varios pisos e iglesias excavadas en las rocas y pintadas con frescos.

Capadocia






Capadocia en globo







En fin:


Sobre Estambul hablaré en la próxima nota. Todavía me habita la maravilla.