viernes, 28 de marzo de 2014

El material de la literatura

HISTORIA SECRETA DE UNA NOVELA
Mario Vargas Llosa
1971

Cómo se gesta la idea de una novela, es el tema de este libro publicado en 1971. Cómo se gestó La Casa Verde, más precisamente, con qué amalgama de recuerdos y vivencias se fue forjando en la mente del autor la necesidad de escribir esa novela, y cómo ese bagaje biográfico se va transformando según las necesidades del nuevo libro.

Vargas Llosa nos remonta a  un año de su infancia en Piura, en donde existía una casa verde, misteriosa, prohibida, que les generaba toda suerte de inquietudes y fantasías. Cuando partió  de Piura, "llevaba la cabeza constelada de imágenes" que luego trató de plasmar en letras, repitiendo de manera inconsciente a Hawthorne; rompió el escrito y creyó haberlo olvidado, pero el recuerdo de quedó ahí, dando vueltas en su memoria.


Calle de Piura tomada de
 piuranostalgiaparapiuranos.blogspot.com
Luego hizo un viaje  por la Amazonía en el cual descubrió ese otro Perú, el de la selva, el de las indígenas catolizadas por monjas misioneras alejadas del mundo y enviadas a Lima como domésticas o prostitutas ante la imposibilidad de devolverlas a sus tribus; el mundo del abuso del poder con los indígenas huambisas y aguarunas, y el desamparo en esas regiones alejadas de la "civilización". Esa barbarie le enfurecía y al tiempo le fascinaba: "qué formidable material para contar", pero descubrió también que "la 'verdad real' es una cosa y la 'verdad literaria' otra y no hay nada tan difícil como querer que ambas coincidan".

Santa María de Nieva, Perú
tomada de peru.gov.pe
También descubrió una "áspera verdad: que la materia prima de la literatura no es la felicidad sino la infelicidad humana, y los escritores, como los buitres, se alimentan preferentemente de carroña".

Ya en París, se planteó la posibilidad de ser solo un escritor y nada más que un escritor, con la certidumbre de que si intentaba dedicarse a otra cosa, sería siempre un infeliz, pero "que nadie deduzca de esto que la literatura garantiza la felicidad: trato de decir que quien renuncia a su vocación por 'razones prácticas', comete la más impráctica idiotez. Además de la ración normal de desdicha que le corresponda 'en la vida como ser humano, tendrá la suplementaria de la mala conciencia y la duda".

Regresaron sus viejos recuerdos de Piura y de la selva, y empezó a escribir dos novelas que se fueron confundiendo, la una llamaba a la otra, hasta que decidió fundirlas en una sola "que aprovechara toda esa masa de recuerdos". Conformó los personajes, se vengó de algunos, mezcló otros, y adquirieron su propio andar por el mundo de la novela.
 
Supo, entonces, "que las novelas se escribían principalmente con obsesiones y no con convicciones", y que "la contribución de lo irracional era, por lo menos, tan importante como la delo racional en la hechura de una ficción".
Vargas Llosa en Santa María de Nieva,
tomada de mvargasllosa.com


Jorge Mario Pedro Vargas Llosa (Arequipa, Perú, 1936), escritor de larga trayectoria, miembro de la Academia Peruana de la Lengua (1975), presidente del Pen Club Internacional (1976), miembro de la Real Academia Española (1994); ha recibido números premios y distinciones, entre ellos se encuentra  el Premio Nobel de Literatura 2010 y el reconocimiento, en 2011, como Marqués de Vargas Llosa, según Real Decreto 134/2011 del Rey de España, título que le llevó a decir con humor: "los cholos hemos llegado a la aristocracia española" (http://es.wikipedia.org/wiki/Marquesado_de_Vargas_Llosa).


Vargas Llosa estará en la Feria del Libro de Bogotá de este año, en la cual Perú es el invitado de honor.
 


 

viernes, 28 de febrero de 2014

Los laberintos de una investigación

EL ALQUIMISTA IMPACIENTE
Lorenzo Silva
Colección Booket, 2011

Un hombre aparece muerto en un motel, en una situación comprometida, por así decirlo. El sargento Bevilacqua, sicólogo de profesión y Guardia Civil por necesidad, junto con su asistente, Chamorro, inician su investigación para desentrañar, primero, si se trata de un crimen o de una muerte accidental.
 
A través de lentas y complejas pesquisas, se va analizando realmente la conducta humana. Bevilacqua, a lo largo de su carrera, ha conocido de muchos crímenes, y de ello le ha quedado "una amarga conciencia de lo mucho que puede llegar a desear la gente avasallar a otra gente", y esta es la única certidumbre totalmente a salvo de su escepticismo.
 
Se encuentra, también, con la arrogancia del poder, que se siente invencible y por encima de aquellos que son considerados inferiores, simples instrumentos desechables, los humillados respecto de quienes se siente más cerca que de los poderosos, y por eso no cejará en su objetivo de conocer la verdad del caso porque a esos humillados pertenece Trinidad Soler, la víctima inicial.
 
Soler era, al parecer, un hombre común y corriente, trabajador de una central nuclear, con una familia normal, en general un hombre que llamaríamos bueno pero que, en algún momento "quiso pasar la raya". La gran pregunta es, ¿por qué?
 
El sargento sabe que los crímenes se cometen por dos causas: resentimiento y dinero. En este caso se mezclarán estos dos móviles. La ambición guiará los primeros pasos, el brillo del oro que persiguen los malos alquimistas, los que solo buscan convertir los metales viles en oro, sin alcanzar a comprender que el fin de todo buen alquimista es la transmutación, que consiste "en mejorar la naturaleza del propio alquimista".  Luego actuará el rencor, la necesidad de sacudirse una humillación pública, el íntimo deseo de vengarse acabando con el otro.

Toma sentido, entonces,  el epígrafe del libro, un párrafo de la obra Lapidario, de Alfonso X El Sabio, que en el capítulo relativo al oro, dice: "Y su natura de la piedra de este metal es, que cuando la mezclan con alambre, tórnase como natura de vidrio y quiebra, mas pero incorpórase con él. Y otrosí, si lo mezclan con estaño torna negro, y si con plata lo mezclan, recibe la blancura de ella, y así hace con cada metal. Y por ende, los que se trabajan de alquimia, a que llaman «la obra mayor», deben parar mientes que no dañen el nombre del saber, ca alquimia tanto quiere decir, como maestría para mejorar las cosas, ca no empeorarlas. Ende los que toman los metales nobles y los vuelven con los viles, no entendiendo el saber ni la maestría, hacen que no se mejora el vil, y dáñase el noble, y así hacen gran yerro en dos maneras; la una, que van contra el saber de Dios, y la otra que hacen daño al mundo." (Tomado de   http://habilis.udg.edu/media/astro/files/lapidario.pdf)

La novela no es un thriller policíaco, ni es un libro de acción. Es un libro laborioso que muestra los lentos caminos de una investigación que a ratos no parece conducir a nada; de pronto surge un cabo y otro cabo, se van atando y se plantean las distintas hipótesis, todas válidas, que ayudan a ir llenando los vacíos, la ausencia de una respuesta totalmente cierta. Escrito en primera persona, nos adentra en el proceso racional de Bevilacqua, de sus dudas, ansias, temores, debilidades y desilusiones, de todo aquello que constituye, como dice el autor de algún personaje, la pasta de la que está hecho un hombre, un hombre decente que persigue el inasible rastro de una verdad.
 
Lorenzo Silva (Madrid, 1966) ha escrito, entre otras, las novelas La flaqueza del bolchevique (finalista del Premio Nadal 1997), Noviembre sin violetas, La sustancia interior, El urinario, El ángel oculto, El nombre de los nuestros, Carta blanca (Premio Primavera 2004), Niños feroces y la Trilogía de Getafe, compuesta por Algún día, cuando pueda llevarte a Varsovia, El cazador del desierto y La lluvia de París. Es autor del libro de relatos El déspota adolescente y del libro de viajes Del Rif al Yebala. Viaje al sueño y la pesadilla de Marruecos. En 2006 publicó junto a Luis Miguel Francisco Y al final, la guerra, un libro-reportaje sobre la intervención de las tropas españolas en Irak, en 2008 un ensayo sobre El Derecho en la obra de Kafka y en 2010 Sereno en el peligro. La aventura histórica de la Guardia Civil (Premio Algaba de Ensayo). Además, es autor de la serie policíaca protagonizada por los investigadores Bevilacqua y Chamorro, iniciada con El lejano país de los estanques (Premio Ojo Crítico 1998) y a la que siguieron El alquimista impaciente (Premio Nadal 2000), La niebla y la doncella, Nadie vale más que otro, La reina sin espejo y La estrategia del agua. (www.planetadelibros.com)
Fotografía del autor tomada de noticiascasadellibro.es