viernes, 5 de febrero de 2010

Dos poemas de Martha Cecilia Alonso

LOS AMANTES NO SE NOMBRAN

Los nombres de los amantes
son música cifrada
que abre secretas estancias del recuerdo.

El sabor de cada nombre
debe gustarse en silencio:
 
         Porque los nombres de las mujeres
         evocan huracanes de llanto
y los  nombres de los hombres, 
tempestades de sangre.


ORACIÓN DE MIS NOCHES
Para el primer amor imposible

Una vez inventé un beso.

Un beso largo...
expansivo y milimétrico
-minucioso dibujo de mis labios sobre tu piel-
inmenso beso que te recorría todo.

Un beso húmedo como el mar
que te envolvía de sal
y te bañaba.

Un beso de amor...
horizontal,
que no tenía límites escritos
ni lugar.

Era un beso infinito,
intemporal.
Un beso eterno
que no puedes olvidar
-si te despierta-
porque aún no lo termino de soñar.


MARTHA CECILIA ALONSO OSORIO, Barranquillera, Médica y Poeta: una excelente combinación.

domingo, 31 de enero de 2010

Elfos y Hadas en la Literatura y en el Arte

Elfos y Hadas en la Literatura y en el Arte
Sara Boix Llaveria
Ediciones Morgana, José J. de Olañeta, Editor
Barcelona, 2006

Este es un libro sencillamente maravilloso, de esos que uno lee con una sonrisa en los labios. Un libro de gran formato, ilustrado con reproducciones de cuadros de pintores de los siglos XVIII al XX, principalmente ingleses, y que explica las teorías que se han tejido sobre las hadas, acompañadas de textos de escritores como Shakespeare, Andersen, William Blake, Rubén Darío, y otros tomados del folklore popular celta.
La teoría más hermosa, a mi modo de ver,  dice que las hadas y los elfos son seres intermedios entre el ángel y el hombre, a través de los cuales la divinidad penetra en el universo confiriéndole su belleza, su coherencia y sus leyes. Carecen de alma inmortal y por ello no tienen sentido de la moral. Son Espíritus  Elementales (del aire, del agua, del fuego o de la tierra) que algunos humanos afortunados pueden ver en ciertos momentos del amanecer o del crepúsculo, aquellos que tengan la doble visión, los niños y los artistas, sobre todo los poetas.
La sociedad material de nuestros tiempos no acepta la existencia de estos seres pero, como señala la autora, "a pesar de todo las manifestaciones plásticas y literarias, ya sean cultas o populares, ejercen todavía una fascinación que testifica a favor de la realidad de este Mundo Intermedio". Han existido desde siempre en culturas antiguas, y tal vez sean  lo que queda en la memoria de una vieja sabiduría llena de símbolos cuyo significado se ha perdido en el tiempo,  que la gente conservó en forma de leyendas y canciones populares.
Universos intermedios, universos paralelos, cuya puerta de comunicación con el nuestro probablemente esté en un círculo de hongos en la penumbra de un bosque, en el aleteo de una mariposa o en una formación de nubes en el cielo de la tarde. Las posibilidades son muchas, las opciones para soñar, infinitas.

Por: Silvia Reyes Cepeda
Ilustraciones: tomadas del libro